Los espacios comunes han dejado de ser solo áreas sociales. Hoy, los conjuntos residenciales buscan beneficios reales que mejoren la calidad de vida de sus residentes y aumenten el valor del proyecto.
Uno de los cambios más visibles es la incorporación de zonas de entrenamiento funcional o gimnasios básicos.
Beneficios para los residentes
- Acceso a ejercicio sin salir del conjunto
- Ahorro de tiempo y dinero
- Mayor bienestar físico y mental
- Uso inclusivo para diferentes edades
Beneficios para la administración
- Mejora la percepción del conjunto
- Aumenta el valor del inmueble
- Reduce quejas por falta de servicios
- Promueve hábitos saludables
Qué tener en cuenta antes de implementar un espacio de entrenamiento
- Tipo de residentes
- Espacio disponible
- Seguridad y mantenimiento
- Equipos de uso intuitivo
- Soporte técnico
Cada conjunto es distinto. La clave no es tener “muchas máquinas”, sino equipos adecuados al uso real de los residentes.




