Cuando una persona está en proceso de recuperación física, no cualquier ejercicio es recomendable. Forzar el cuerpo o entrenar sin control puede retrasar la recuperación y generar nuevas molestias, especialmente en rodillas, espalda o cadera.
Entrenar en casa puede ser una buena opción si se hace con criterio, priorizando movimientos controlados y de bajo impacto.
Qué sí es recomendable durante la recuperación
- Movimientos suaves y progresivos
- Control de velocidad e intensidad
- Ejercicio cardiovascular sin impacto
- Rutinas constantes pero cortas
Qué se debe evitar
- Saltos o movimientos bruscos
- Sobrecarga de peso
- Ejercicios sin estabilidad
- Rutinas genéricas sin adaptación
¿Por qué entrenar en casa puede ayudar?
Entrenar en casa permite:
- Controlar el entorno
- Ajustar tiempos según energía y dolor
- Evitar desplazamientos innecesarios
- Mantener la constancia sin presión
Muchas personas en recuperación optan por equipos que acompañan el movimiento, en lugar de ejercicios libres que exigen más estabilidad.
Consejo: siempre valida tu rutina con un profesional de la salud.




